Tottenham 3×5 Manchester United: la increíble remontada de los Red Devils

Lea todo sobre la increíble remontada del Manchester United contra el Tottenham en White Hart Lane

Sir Alex Ferguson y sus hombres fueron los responsables de las grandes goleadas durante los años en que el escocés estuvo al frente de los Diablos Rojos.

Descubra cómo se desarrolló la historia de otra epopeya de los Diablos Rojos, esta vez en Londres en 2001/2002: Tottenham 3×5 Manchester United.

Sábado, 29 de septiembre de 2001

Era una tarde soleada en White Hart Lane. El Tottenham ocupaba el puesto 11 de la tabla y se enfrentaba al cuarto clasificado, el Manchester United, que le pisaba los talones al Leeds, al Bolton y al Arsenal.

El partido comenzó con los Spurs teniendo más posesión y paciencia para trabajarla, mientras que en el otro extremo los Diablos Rojos hacían demasiados pases erróneos y no eran capaces de seguir.

Sin embargo, en una jugada de van Nistelrooy en la que el disparo fue desviado y en un remate de larga distancia de Nick Butt, los Diablos Rojos fueron los primeros en correr peligro.

Lo que podría haber sido una señal de control se fue al traste cuando Dean Richards abrió el marcador en el minuto 15.

El juego comienza en el centro del campo cuando Butt se hace con el balón.

El Tottenham juega el balón en el área y Dennis Irwin, solo, intenta despejar pero el balón sale a córner.

A la orden, Richards se anticipa al máximo goleador y lo intenta en la portería de Fabien Barthez.

Ben Radford/Allsport

A partir de ahí, los locales tuvieron más control del partido y los visitantes cometieron cada vez más errores.

En el minuto 24, Gustavo Poyet envió un balón al área, la defensa de los visitantes intentó despejar el fuera de juego pero falló.

Les Ferdinand se encontró cara a cara con Barthez, remató un tiro raso a la esquina derecha y dobló el marcador.

Tras el segundo gol, el Manchester United estaba visiblemente agitado.

El ataque fue inexistente, con Andrew Cole y Ruud van Nistelrooy jugando balones largos contra una defensa bien posicionada por Glenn Hoddle.

Con David Beckham y Paul Scholes bien marcados y Sebastián Verón fallando todo lo que intentaba, el Tottenham fue ganando terreno y confianza.

Mauricio Taricco y Gustavo Poyet explotaron el lado derecho del ataque, y en una de esas incursiones, el uruguayo centró por bajo y Roony Johnsen se estiró para evitar que Teddy Sheringham marcara el tercero.

Los vientos empiezan a soplar a favor de los Diablos Rojos

Minutos después, el lateral argentino dejaría fuera de combate a Nick Butt tras un choque en las costillas.

Lo que podría haber sido un nuevo golpe, puede haber sido el inicio del cambio del equipo.

En lugar de sustituir al número 8 por otro centrocampista, Ferguson fue más audaz y promovió al delantero Ole Gunnar Solskjaer.

Ben Radford/Allsport

Con este cambio, el United pasó a una formación 4-3-3 en la que Scholes y Verón alternaban quiénes estaban por delante de la defensa.

Beckham era libre de ir más lejos y quedarse en la derecha.

Hubo mucho movimiento en la delantera y en varios momentos Cole jugó detrás de van Nistelrooy y Solskjaer.

Los visitantes, con mucha dificultad, explotaron el juego directo y los disparos desde fuera del área.

Sin embargo, los locales encontraron espacios y pudieron imponer su velocidad en los contraataques que amenazaban la portería de Barthez.

Fue una jugada que comenzó con una recuperación de balón en el centro del campo, pero los Spurs volvieron a meterse en el partido y marcaron el tercer gol.

Steffen Freund liberó a Gustavo Poyet, el balón corrió por la banda y el uruguayo centró para Christian Ziege.

El alemán entró por detrás del marcador, libre en el segundo palo, y cabeceó a la red el gol de Barthez.

Y con ello, los de Hoddle se fueron al descanso con una ventaja de tres goles, con el control del partido y ante un equipo eliminado.

Nunca te rindas, nunca te retires.

La última parte comenzó de forma diferente: primero, empezó a caer una tormenta en White Hart Lane; segundo, Ferguson promovió la entrada de Mikaël Silvestre en lugar de Dennis Irwin; tercero, en la primera vuelta del reloj el United consiguió reducir la ventaja londinense.

Una jugada bien elaborada que comenzó en la defensa. Silvestre lanzó y Cole cabeceó el balón hacia van Nistelrooy.

El holandés habilitó a Scholes en el centro y éste abrió para Beckham en la derecha. A continuación, Neville superó a Beckham, recogió el número 7, centró a la línea de fondo y Cole, que se adelantó a su marcador y cabeceó a la red el córner de la izquierda de Neil Sullivan.

Los hombres de Sir Alex parecían haber encontrado la mina por el lado izquierdo de la defensa de los Spurs.

Primero Solskjaer cabeceó un centro de Beckham desde la izquierda. Entonces, después de que David y Gary enlazaran bien, el lateral se adentró en el área y centró, pero puso demasiada potencia, poca dirección y el balón se perdió por la línea de banda.

Pero ni siquiera hubo tiempo de quejarse porque la siguiente jugada fue el segundo gol.

Beckham, siempre el hombre, ejecutó un saque de esquina desde la derecha, Blanc cabeceó el balón a la red y el balón salió por otro saque de esquina.

De nuevo David se encargó del saque y esta vez Blanc subió solo, desmarcado y cabeceó el balón a la esquina derecha de Sullivan, que no se movió.

Para entonces, los hinchas de los Red Devils ya estaban en estado de locura en White Hart Lane.

La aprensión era visible en el equipo londinense y todos los presentes parecían esperar lo que iba a suceder.

Si podemos decir que el primer tiempo fue del Tottenham, el segundo fue todo del United.

Las magistrales jugadas a balón parado de Beckham, el juego de pases, el movimiento coordinado, la mentalidad inquebrantable… Todo convenía al equipo de rojo.

Y en otro saque de esquina, Johnsen se quedó solo en el área y falló el gol.

La única ocasión de los locales en la segunda parte llegó en el minuto 68.

Tras un error del rival, el Tottenham robó el balón en el ataque y, pillando desubicada a la defensa del Manchester, Zieger se plantó con Sheringham, recortó a Johnsen y disparó.

Sin embargo, el balón con destino a gol rebotó en Sheringham, que actuó como defensor de su antiguo club.

El público enloqueció

Tres minutos más tarde, el empate se produjo. Cole abrió la jugada a Silvestre por la izquierda y éste centró primero, colocando el balón en la cabeza de van Nistelrooy, quien, dentro del área pequeña y sin marca, tuvo tiempo de enderezar su cuerpo y probar con firmeza al fondo de la red.

Shaun Botterill/ALLSPORT

El estadio se vino abajo. Y el Manchester United no se detuvo. Beckham, una de las estrellas del equipo en esa abrumadora segunda parte, con libertad por la derecha, centró a la cabeza de Cole, que cabeceó el balón al poste.

Se detuvo por un dudoso fuera de juego, pero el equipo estaba tan concentrado en su objetivo que no perdió tiempo en quejarse.

En el minuto 75, el United demostró lo que no hizo en los primeros 45 minutos: control de la posesión, buen trabajo con el balón, movimiento y efectividad.

El juego comenzó por la derecha, pasó por el centro y llegó al extremo izquierdo.

Scholes tocó para Solskjaer, que habilitó a Verón para un centro bajo a la esquina izquierda de Sullivan.

Fue el cambio de rumbo. La increíble e improbable remontada.

En ese momento, los aficionados del Tottenham ya estaban abandonando el estadio.

El equipo estaba completamente rendido en el campo. Y el Manchester no tuvo piedad, siguió atacando.

Un mano a mano de Scholes por el centro estuvo a punto de suponer un magnífico gol, pero esta vez fue anulado por fuera de juego.

Los hombres de Ferguson, cómodos en el partido, estaban demostrando su calidad.

Beckham liberó a van Nistelrooy y el holandés regateó desconcertantemente a su marcador, esprintó hacia la portería y dio un pase a Ole, que devolvió el balón al número 10, que lo estrelló contra su marcador.

Sería el objetivo de toda una vida.

A cuatro minutos del final, una carrera en solitario de Solskjaer por la izquierda culminó con un centro a Beckham, que, libre en la frontal del área, controló el balón con el pecho, tuvo tiempo de pensar, girar el cuerpo y batir a Sullivan en el segundo palo.

El público que estuvo presente en White Hart Lane y se quedó hasta el final nunca olvidará lo que el equipo dirigido por Sir Alex Ferguson y capitaneado, por primera vez en el campo, por David Beckham, fue capaz de hacer tras irse al descanso. 3-0 Handicap.

Alineaciones Tottenham 3×5 Manchester United

Tottenham: Neil Sullivan; Mauricio Taricco, Dean Richards, Chris Perry, Ledley King; Gustavo Poyet, Darren Anderton (Serhiy Sergei Rebrov 84′), Steffen Freund, Christian Ziege; Teddy Sheringham, Les Ferdinand. Técnico: Glenn Hoddle

Manchester United: Fabien Barthez; Gary Neville, Laurent Blanc, Ronny Johnsen, Denis Irwin (Mikaël Silvestre 45′); Nicky Butt (Ole Gunnar Solskjaer 40′); David Beckham, Juan Sebastián Verón, Paul Scholes; Ruud van Nistelrooy, Andrew Cole. Técnico: Alex Ferguson.

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